domingo, 26 de abril de 2009

Mai Bale Valentina

*
Oh Mai Bale Valentina, siempre viviré en tu eterna sonrisa de niña...
Oh mi adorada Valentina, parece que todo este amor nos cambió.


Oh Mai Bale Valentina, quisiera que el mundo fuera perfecto para tí algún día...
Oh mi adorada Valentina, aún siento que te debo mucho amor.


Oh Mai Bale Valentina, quisera llegar a ser el hombre de tu vida...
Oh mi adorada Valentina, sueño tanto con llegar a ser tu sol.


Oh Mai Bale Valentina, dame de beber de tu dulce encuentro en fantasía...
Oh Mai Bale Valentina, enséñame a transitar por el universo de tu amor.


(*)

miércoles, 15 de abril de 2009

Ser solo uno

*
Hola ...

Son muchas cosas las que me gustaría hacer contigo:

1.- Dibujar una sonrisa inmensa en tu rostro, porque eso me haría profundamente feliz... :)
2.- Tomar mi guitarra y cantarte algunas canciones que me recuerden a ti.
3.- Intentar preparar un pye de limón con mis manos y por supuesto con ayuda de un recetario... =D
4.- Obvio también intentar cocinar algo delicioso para ti, una lasagna tal vez, para recordar buenos momentos.
5.- Pondría algo de música que nos guste, para bailar pegaditos y reírnos al ver cómo chocamos rodillas, jajaja...
6.- Saldríamos un momento a caminar a la playa para ver el sunset y tomados de la mano soñar...
7.- Te leería con esta cara de bobo algunos versos que escribí solo para ti...
8.- Aprovecharía ese bello instante para tomarnos fotos antes de la puesta de sol.
9.- Luego de eso me gustaría descansar un momento sobre tu regazo escuchando tu dulce voz.
10.- Antes de que anochezca y se acabe ese maravilloso día te pediría que detuvieras el tiempo, porque 24 horas son muy poco para demostrarte lo mucho que te quiero...

(Entonces el sunset nunca acabaría y la luna cómplice se escondería)

Luego con una eterna sonrisa tal vez lloraría de alegría y dejaría de pensar para
ser solo uno...

domingo, 12 de abril de 2009

Divinidad y Misterio


Divinidad y Misterio.
Fuego y razón.
FE absoluta.
Camino de PAZ.
Humildad y Sabiduría.
Entrega total.


domingo, 5 de abril de 2009

Frágil

Estamos aún esperando que nos des una explicación.
No queremos excusas, ok?
Tú sabes bien que lograste lo que querías...
¿Por qué vivir entonces presa del desencanto?
¿Por qué pensar en escapar y huir incluso de ti mismo?
.
En el templo te esperaremos....
Al calor de los sentimientos eternos.
Frágiles...
Extasiados...
Porque todos sabemos que no te has marchado.





jueves, 26 de marzo de 2009

Paciencia (Si mis palabras dicen poco)

Las palabras que se dicen siempre deben ser más importantes que los silencios que se rompen…

No somos un vaso, o un continente que hay que llenar; somos una llama que hay que encender…

lunes, 2 de marzo de 2009

Santa FE

*
Te tengo fe sabes, sí que la tengo. Desde hace poco he empezado a descubrir que no es para tanto esto de la tristeza, que todo pasa y hay que ser pacientes. Uno puede ver la luz si lo quiere, y las sorpresas siempre están a la vuelta de la esquina. Paso a paso llegaré a mi objetivo. Sublimaré cada momento y escribiré muchas canciones para que nunca escape nada de mi recuerdo. Siempre supe que sería así ahora lo entiendo, aún más después de escuchar al sacerdote sentenciar ese día en el templo:
*
- Ténganle fe a su amor... El amor lo cura todo, el amor lo espera todo, el amor todo lo da. Ahora sé que este bendito sentimiento me va a salvar...



domingo, 22 de febrero de 2009

Sobre el corazón de mi piscis favorito

Esa noche -con ayuda divina- rescatamos de las tinieblas el corazón de mi piscis favorito.
*
"Ya dejé atrás la hoja en blanco...
¿Podemos empezar con el libro?"

Pinta con tus colores este universo ahora en blanco y negro. No me importa si tardas o si lo haces de a poquitos...

*

jueves, 19 de febrero de 2009

Sé que si me voy no vuelvo más...


Repasaba una y otra vez nuestras fotografías, creía que las había destruido todas pero seguían aquí en mi mente. Pero lo cierto es que ya no la amaba como cuando adolescentes y tampoco creo ser el mismo soñador e iluso de siempre.

Hizo un sacrificado paréntesis en su complicada agenda para viajar -y sólo para verme- desde Nueva York a Lima. Estaba muy emocionada porque no sabía muchas cosas del lugar de donde provenían muchas de sus raíces y cultura, era una gran incógnita para ella el saber qué le iban a contar de aquello, ahora que era alguien famosa. Se preguntaba cuánto había influenciado parte de su personalidad en mí, y viceversa, y ahora este era el momento de saberlo. Estaba tan emocionada -como yo- al saber que iba a reencontrase con viejos afectos, y aunque siempre fue muy hábil para controlar sus emociones, ahora no le importaba en absoluto que estas la desbordaran. Ahora que ella sabía que era más real que nunca yo sabría cuán importante había sido para mí durante todo este tiempo.

Llegó convertida en una mujer impresionante y preciosa, llena de vida interior. El brillo de sus ojos seguía siendo el mismo como el de aquella noche en la que nos besamos por primera vez. Yo estaba aún pegado a mis libros y a las únicas maneras que tenía de iluminar mi pequeño mundo, la fe y la fantasía. No había aún dejado el hábito de fumar, recuerdo haberle dicho más de una vez que dejé el cigarrillo, pero nunca me creyó. Ahora que la veo convertida en una artista importante, me doy cuenta que la suntuosidad y el glamour siempre fue una parte esencial en su vida. Recuerdo muy bien una tarde de verano, en el parque de la recoleta, comiendo raspadillas luego de montar bicicleta, cuando yo jugaba a hacerme el importante, decirle:

- Te das cuenta, si te pones a pensar, que el cigarrillo es una especie de disfraz que te permite asumir una actitud distinta, y puedes jugar a ser otra persona. Ella me miró asombrada, y me dijo:

-
Por supuesto que lo había notado Blue. Por eso fumas porque también quieres hacerte el interesante.

- Blue, por qué me llamas Blue.

- Blue, tú sabes, eres Blue. Siempre andas en jeans y con esa clásica gorra azul de los yankees que seguro le copias a Johnny Depp…

- Y eso que tiene que ver, monga, ¿hay mucha gente que camina en jeans y gorra no?

- Bueno, ese look a ti te sienta más y si te soy sincera siempre me gustó, por eso ando contigo, porque pareces igual a los demás pero eres distinto…

- ¿Eso es un cumplido?,
le dije sorprendido.

- Jajaja, tal vez, ¿depende no? , el inteligente eres tú, dices… Además, no deberías complicarte con esas cosas. Pero vamos, mis padres dicen que el azul es un color místico y ¿es el color del cielo no? Por eso eres Blue, porque para mí eres una mezcla de todo eso, ¿me entiendes?


- ¿Osea que puedo ser a la vez casual y eterno? ¿Es así?, le dije sonriendo.

- Jajaja, ya cállate mongo, por un momento deja de ser presumido…

Ya casi no recordaba mi anterior papel, cómo tenía que lucir o cómo debía pensar, creo que lo hice en un plano inconsciente y por algo mejor. Creo que siempre será igual conmigo, siempre será el cambio una de mis cartas favoritas. Aunque si recuerdo haber sentido mucho su partida, ya nada volvió a ser igual sin ella, mi mejor amiga...


sábado, 14 de febrero de 2009

I want you to want me...

"Quisiera que me quieras...
Necesito que me necesites...
Amaría que me amaras...
Te estoy pidiendo que me lo pidas..."
(I want you to want me / Cheap trick)
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jueves, 12 de febrero de 2009

Cada vez que toco un poco fondo...

Tal vez Calamaro sea un dulce suicida... Pero lo cierto es que me gustaría con todas las fuerzas de mi alma, y más aún, que sea feliz...

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sábado, 7 de febrero de 2009

I'm sorry


Necesito habitar dentro de tu espacio. Este sinsabor que siento por haber desconfiado de tu ángel solo confirman tus palabras dichas medias en broma: - Eres un hombre de poca fe... Es una ironía, el creer sentir a Dios, pero el tambien sentir cómo me asfixia la duda al ver mi reflejo sobre el espejo, la fragilidad del alma no es solo una característica tuya mujer... Yo te quiero, y ya a estas alturas son muchas las veces que te lo he repetido. Siento que quiero protegerte de todo, y a veces me olvido de que el que está un poco a la deriva y acongojado soy yo. Te necesito ahora, porque cuando estoy a tu lado siento que puedo cantar y bailar como un niño de nuevo ¿Ves cómo me puedes hacer vivir una fantasía? ¿Ves cómo junto a ti no le tengo miedo a nada? Son tus alas y tu calma, las que me permiten nuevamente volar y soñar… No quiero estar ni un instante más alejado de ti...

jueves, 29 de enero de 2009

Gitanos


Recordaré por siempre esa noche de verano en Miraflores, cuando me tocaste sin hacerlo, cuando me llenaste de calma. Quería arruinarlo sabes, pero tú no me dejaste.

Ayer fue un día muy especial para mí. Era la primera vez después de mucho tiempo que abandonaba mi celda. El juez supremo me había dado la oportunidad de volverme a reencontrar con los afectos. Esos que tanto marcaron mi consciencia. No sabía qué esperar de mis ansias, porque éstas empezaban a abandonarme finalmente, empezaba a sentirme tranquilo y seguro de mí mismo. Finalmente empezaba a confesar a todos mis miedos, sin temor a la vergüenza ni al qué pudieran pensar de mí. Ahora estaba muy consciente de las señales, sabía que había otra voz mayor que hablaba a través de las situaciones y los colores, debía yo entablar un diálogo con ella, escucharla y hacerme escuchar. Ella sabría qué decir e indicarme el camino a seguir siempre, la voz me señalaría siempre el momento oportuno para cuándo actuar o no.

Mi vida hasta al momento había sido un completo caos, viviendo recluido en una insufrible prisión, tenía miedo de escapar de ella del todo por el miedo a las maldiciones de los brujos y gitanos que hasta el momento habían alimentado mi vida. Podía haber acabado con ellos, pero entonces –ahora sí- me hubiera convertido en uno más de la célula. En el fondo los respetaba y no renegaba de todo lo aprendido junto a ellos, podía reconocerme en su poder y en la riqueza de sus juegos, en la voluptuosidad de sus emociones y en la ensoñación de sus disfraces. Todo eso era muy real para mí, la prisión no existía ante mis ojos porque podía volar hacía cualquier lugar. Podía crear todo lo que me viniera en gana, podía darme incluso el lujo de perder para volver a nacer. Esa era el principal don que me habían brindado.

Pero ahora necesitaba distancia, mucha distancia, toda la distancia que me permitiera alejarme de ellos y este vendaval de emociones. Quería sumergirme en lo más profundo del mar y respirar la frescura del silencio e inundarme de una insondable paz universal. Quería tener la posibilidad de ser cuando quisiera uno solo y no una persona dispar. No quería jugar al prestidigitador que engalana la noche con la magia de una estrella que aparece cuando golpea con la luz de su credo su sombrero. Solo quería que mis secretos los supiera una sola persona, por eso es que ya no quería más formar parte de su inefable circo.

Ayer fue un día muy especial para mí. No puedo creer que te haya confesado todo esto mientras, hecho un tonto, jugaba a sonarte una y otra vez la nariz y nos comíamos esa lasaña que con mucha dificultad logre digerir. No puedo creer que hayas estado dispuesta –aún sin conocerme- a caminar conmigo por la playa. Me parece maravilloso el saber que se me hace tan fácil el contarte cada uno de mis secretos y que tú me comprendas de una forma tan cabal…

viernes, 16 de enero de 2009

¿Te voy a extrañar siempre?


Aún siento que sigo un poco confundido. Es una sensación un tanto vaga ésta la de tratar de olvidarte; la de intentar continuar sin ti. No sé si exista otro camino, tal vez sí, pero lo cierto es que siento que no debería quedarme aquí parado esperándote y soñando contigo una vez más, eso no sería justo; y aunque me gusten mucho las fantasías desde siempre me temo que eso -en este caso- no es el camino. Necesito urgente aferrarme a la realidad y ver con otros ojos la vida.

¿Te voy a extrañar siempre? Tal vez sea así, no lo dudes; y espero que esto te haga sentir bien. Tú me convertiste de a pocos en algo mejor, en algo más sencillo y dócil. Me transforme en algo menos egoísta durante todo el tiempo que estuve a tu lado. Dejé de pensar en mí, y no era otra cándida idea, sino era un poquito de la luz de tu corazón que llegaba a mí. Sentía que podía tocar el cielo ilusionado y rápidamente corría a esa dirección con la fuerza de tu bendito ángel. Fue maravillosa esa experiencia que me puso cara a cara con una verdad que llevaba el misterioso color y el intenso aroma de un sentimiento eterno. Nunca me imaginé -ni por un instante- en otra situación que no fuera estar dentro del reino de tus encantos, porque sentía en lo más profundo de mi ser que había encontrado a quien servir finalmente, a quién dedicarle mi vida.


domingo, 11 de enero de 2009

Estar entre tus cosas



Quiero estar entre tus cosas
Quiero ser una parte de ti
Quiero abrir los cuadernos tuyos y encontrarme siempre allí

Quiero poder acompañarte siempre
Quiero ser una parte de ti.
Quiero ser un sueño tuyo para nunca tener que partir.

Quiero que me quieras siempre
Como yo te quiero desde que te reconocí
Quiero ser una luz en el firmamento que nunca se apague para ti.

Quiero estar entre tus cosas.
Quiero ser una parte de ti.
Quiero estar entre tus cosas
Quiero crecer junto a ti.
*
(K) Agosto de 2004

miércoles, 31 de diciembre de 2008

No quiero soñar mil veces las mismas cosas...

*
Hay tanto qué decir y qué hacer. Tantos miedos por transfigurar. Dejemos de lado todas nuestras inseguridades y empecemos a reconocernos en cada latido, en cada gesto, en cada canción...

Aeropuerto


Esta resaca me está cansando. Aunque siento que es muy necesaria, a veces también me hace daño. Lo cierto es que es muy curiosa, extraña y un tanto divertida si lo quiero así. A veces ya no quiero estar así, quisiera encontrar la forma de alcanzar mi nirvana personal. Estoy seguro que lo lograré. Es más, ya está decidido.

Hay una inconformidad en mí increíblemente añeja, parece que llevara sobre mis hombros algo así como el pecado original, no me agrada eso, tampoco quiero sentirme tan importante. Es por eso que a menudo no me gusta tomarme el mundo muy en serio. Y sí, puede sonar a muy loser y a muy posero, o alguien puede burlarse y con razón decirme figurita repetida, pero en cierta forma me siento bendecido por eso. No me interesa ser como los demás. Existe tanta gente falsa, que vive engañada. Yo no quiero parecerme a ellos. Definitivamente no.

-
Por eso calma, si mantienes la boca cerrada vas a estar bien, me digo. ¿Podría extrañar algo que nunca fui?- hablo de la simplicidad-, no lo creo. Pero podría colocarla en mi agenda como una meta existencial, jajaja. Claro, si ese fuera el caso. Lo cierto es que adoro este conflicto interno, pasajero, porque me da la oportunidad de conocerme más. No es fácil enfrentarse con los fantasmas que uno ha desarrollado desde la niñez. Creo que hay que tener cojones para eso, porque es difícil salir ileso de esa travesía. Por eso necesito a menudo olvidarme de quién soy y confundirme entre la gente, necesito el misterio de ese no se qué que tiene el artificio del escape. También sé que son a estas alturas cuestionables hábitos que ya no necesito más y quiero dejar de lado, en un entrañable rincón de mis recuerdos.

martes, 30 de diciembre de 2008

Presumido (Stripper sentimental)

Mira que extraño me siento en este momento. Estoy escuchando un tema lento de los Rolling Stones y, aunque no me traes buenos recuerdos del todo, estoy pensando en ti; sólo quiero recordarte así, brindándome una sonrisa tierna. Quiero pensar que somos amigos de una manera poco usual, que esto no es una fantasía y nos queremos.

Me agradó pasar todo este año a tu lado, aprender de ti, y sobre todo darme cuenta que soy la persona menos indicada para hacer algún tipo de crítica. Eso fue la gran lección que me diste con tu silencio. Y sabes qué: aún me cuesta ponerla en práctica. Muy a menudo cometo el error de convertirme en un
stripper sentimental, creyendo con eso que puedo tomarme la libertad de opinar sobre el accionar y sentimientos de otros. Como te lo imaginarás nada bueno puede surgir de eso. Ahora empiezo a comprender. Por eso te respeto. Quisiera parecerme un poquito a ti. También quisiera que tú te parecieras a mi. Pero lo cierto es que somos tan diferentes. Y sabes qué, creo que es mejor así.

No sabía qué pensar de las personas como tú. Antes admiraba esa actitud de estar por encima de todo, inclusive de la propia identidad familiar. Me encantaba la idea de ser alguien diferente, especial, y sobre todo popular. Un personaje al cual la gente admirara, cuya oportunidad de conocerlo sería algo excepcional. La frivolidad en carne y hueso. Realmente esa idea, aunque superficial, me seducía cuando adolescente. Luego intenté ir más allá. Tal vez sentí que mi vida no tenía significado o que éste era –reitero- demasiado superficial.

Extraño al otro yo a veces, no te lo puedo negar. Sobre todo cuando veo las fotografías de aquella época en que trataba a toda costa de ser feliz. Pero también recuerdo que en aquel tiempo la rebeldía y sobre todo el dolor me embargaban. Y el personaje que inventé era una manera de disfrazar mi inseguridad. Vivía tal vez el sueño de otro y no el mío. Me sentía triste, frustrado. Tan solo quería huir de todo –incluso de mi mismo- y olvidar. Empezaba a preguntarme qué era esa palabra a la que llaman paz.

Te extraño. Tú me recuerdas de alguna manera esa persona que siempre quise ser. Siempre tan ordenado, consciente hasta del más mínimo detalle, y tratando de estar siempre a la vanguardia en cuanto a estilos. Me jode que haya una persona que sea tan cool de una manera tan natural, me jode tener que admirarte así de una forma tan entrañable como si fuéramos hermanos y por eso olvidarme de tu siempre cortés arrogancia, pero entiendo que así son los afectos y la mente no gobierna en los terrenos del corazón.

Te extraño mucho sabelotodo. Espero que te encuentres bien. Quisiera que perdure por siempre esa tarde cuando nos vimos enfrascados en una conversación trivial, sobre cuál banda era mejor, los
Beatles o los Rolling Stones, y cuando todo a nuestro alrededor estaba hecho un desastre porque no terminábamos el trabajo pactado aún. Recuerdo las llamadas de atención del jefe, y luego tú, dejando de lado tu patente serenidad, levantando la voz por los dos y diciendo:
*
-Hey, tranquilos todos, acaso no comprenden que al talento hay que dejarlo trabajar.


miércoles, 17 de diciembre de 2008

domingo, 30 de noviembre de 2008

Pareciera que todo lo que he hecho hasta ahora es esperar por tí...


¿Será acaso mi locura?, se preguntaba. La incógnita dibujaba en ella un adorable gesto que la hacía siempre tan dulce y divertida. Quería saber si ese era su mayor atractivo, porque aún no era del todo consciente del impacto que causaba en los demás con su encanto. No sabía si en realidad era esa exótica fragancia en su personalidad, u otra cualidad suya, la que terminaría por llevarla a la conclusión de un anhelado sueño: El amor. Ahora, estaba empezando a sentirse cansada de saberse especial pero sola. La magia del amor no la alcanzaba. Estaba harta de que el romance aún no hubiera tocado su puerta. Es qué acaso nadie se daba cuenta de lo mucho que lo necesitaba.

Al parecer nada de lo que había conocido la satisfacía. Tal vez llevaba mucho tiempo a la caza de un sueño dorado, y se había dado -una y otra vez- de cara con una realidad fría e insípida que la llevaba de mal traer y que le dibujaba la sonrisa al revés, justo ante los flashes y cuando menos la necesitaba.
Creo que nunca me he enamorado, me dijo en alguna ocasión. Yo me moría de la pena al verla actuar de una forma inusitada y triste. Ya no quería vivir más con ese sentimiento a cuestas. Ahora más que nunca quería saber si el amor es una realidad o sólo una bella canción y un recuerdo que se esfuma.

Disfrutaba mucho viéndola actuar siempre como una chiquilla, siempre tan jocosa, ocurrente y también coqueta. Me encantaba sobre manera el personaje de clown que había desarrollado. Era perfecto en cada faceta y siempre me hacía reír. Era increíble verla jugar con todos e iluminar el ambiente con su encanto; parecía que había llegado a esta ciudad y a nuestras vidas en el momento justo, solo para robarnos el aliento y dibujar sonrisas en nosotros. Era una muñeca dorada bajo el fuego de un enorme corazón, el suyo. Era para todos aquellos que la adorábamos la luz que más iluminaba sobre el firmamento.

Llegó a mi mundo de pronto y de la manera más inesperada. La encontré en una ciudad distinta a la mía, en medio de una soledad que me consumía y casi me estaba matando. Ella estaba viviendo -creo yo- con adolescente impetuosidad sus sueños, y eso me gustaba mucho, porque podía reconocerme en esa imagen que de alguna manera me recordaba tanto a la mía.
Yo no sé vivir si no es por efecto de los ideales, sin ellos empiezo a morir, me repito y quiero creer que es así. Y ella era eso, un real reflejo de lo que yo había sido en otro tiempo y que por los golpes del sentido empezaba a olvidar y dejar de lado. Ella era como un maravilloso espejo sobre el cual podría observarme y empezar a amarme. Es imposible dudar de un sentimiento así, pero me daba miedo pensar en ella en otros términos que no fueran los de la amistad. Ahora, más que nunca, no quería volver a ilusionarme y acabar con el corazón roto.

Recuerdo la primera vez que la vi y traté con ella. Apareció en una discoteca junto a otros chicos que iban a interpretar canciones de uno de los grupos a los cuales guardo mucho afecto y que marcaron una entrañable etapa en mi vida. Ella estaba allí de manera tan natural, lucía jeans gastados, polera verde y zapatillas. No tenía nada de maquillaje en el rostro y llevaba el cabello bien sujeto a una coleta. Nada ostentoso, nada artificial, superficial o fuera de lo común. Solo ella y su encanto. Ella y el brillo de unos grandes y tiernos ojos que iluminaban aquella noche más cualquier reflector dentro de la disco. Ella y un enorme corazón que no cabía más en esa sonrisa y en esa mirada. Ella y un suspiro indiscreto, el mío.

Se acercó a mí sin mayor presentación. Yo quería mantenerme a distancia pero me fue imposible. Cómo poder huir de alguien tan adorable, me decía. Preguntó todo lo que quiso obtuviera o no respuesta. El desaire no la amilanaba. Era auténtica como solo ella sabía serlo. Parece que sabía o intuía algo en mí que me ponía nervioso. Creo que tal vez sentía que de alguna forma coincidíamos en ese lugar por algo muy especial, aún ajeno a nuestra entendimiento. Yo estaba –repito- nervioso y trate de arruinarlo todo pero ella no lo permitió.

Una mágica curiosidad se apoderó del ambiente. Me sentía alterado, era nuevo en la ciudad y ella aparecía como una luz infinita sobre la noche para indicarme el camino a seguir. En ese momento hubiera querido besarla y bailar con ella toda la noche. Hubiera querido olvidarme de las reglas y permitirme un tiempo de lúdica anarquía, y todo por esa bendita e inesperada sensación que me embargaba. Pero no, opté por un prudente control puesto que sentía más de una mirada sobre mí, por ser el forastero extraño y que en ese momento más de uno quería conocer. Aún no sé si hice mal o bien en no revelarle este secreto, aunque siento que lo sabe, porque de alguna misteriosa forma siento que ella puede leer todo acerca de mí.

Empecé a quererla de repente y cada día que la veía se afirmaba más en mí este sentimiento. Me sorprendí de lo mucho que teníamos en común. Nuestros gustos eran muy similares, nuestro entorno y nuestra procedencia también. Yo también me hacía preguntas. Me preguntaba si era ella la que me iba a sacar de este doloroso letargo. Si era ella aquella estrella que anunciaría la llegada de un mundo mejor. ¿Era ella acaso de quién me iba a enamorar finalmente? ¿Será acaso su esencia la plenitud de mi ensueño? No lo sé ahora. Aunque tal vez quisiera que fuese alguien como ella, porque ahora entiendo que no conozco a nadie así.